Marquesa
El diamante de talla Marquesa presenta una forma alargada con extremos puntiagudos, similar a la silueta de una embarcación. Esta elegante talla fue creada en la Francia del siglo XVIII por encargo del rey Luis XV, quien la mandó diseñar en honor a la marquesa de Pompadour, inspirado en la forma de sus labios. Generalmente cuenta con 55 facetas, que le otorgan un brillo excepcional, fuego y un centelleo refinado.
Una de las principales ventajas de la talla marquesa es su efecto visual de ampliación: la piedra aparenta ser más grande que un diamante redondo del mismo peso en quilates. No obstante, es importante cuidar el tipo de engaste, ya que los extremos puntiagudos del diamante son delicados y pueden astillarse con facilidad.
Los diamantes Marquesa son una elección ideal para la alta joyería, especialmente en anillos, ya que estilizan y alargan visualmente los dedos. También resultan impactantes en pendientes y colgantes, siendo perfectos para quienes aprecian el encanto aristocrático, la individualidad y un estilo refinado.